Ponte en situación. Imagina que estoy frente a ti. Que estoy cerca. A cuatro, a tres, a dos centímetros de ti. Que mis manos suben despacio por tu espalda, alcanzando tu cuello. Que sólo estamos tú y yo. Que te atraigo hacia mi y pasamos a medir las distancias en milímetros. A estas alturas ya deberías sentir mi respiración, ya deberías escuchas como te susurro al oído. Ahora ya no hay nada ni nade que nos separe. En este momento, que nuestros labios han cogido la misma dirección, me apetece besarte, abrazarte, tenerte, tocarte, oír tu respiración, sentir los latidos de tú corazón... Que me digas con la mirada lo que con palabras no puedes. Quiero decirte esas cosas que solo a ti puedo confesar. Esas que solo tú puedes saber. ¿Has llegado alguna vez hasta el punto en el que estar con él ya es suficiente, cuando te mira y tú corazón se detiene por un instante?Bienvenidos(:
Archivo.
23 abr 2011
Ponte en situación. Imagina que estoy frente a ti. Que estoy cerca. A cuatro, a tres, a dos centímetros de ti. Que mis manos suben despacio por tu espalda, alcanzando tu cuello. Que sólo estamos tú y yo. Que te atraigo hacia mi y pasamos a medir las distancias en milímetros. A estas alturas ya deberías sentir mi respiración, ya deberías escuchas como te susurro al oído. Ahora ya no hay nada ni nade que nos separe. En este momento, que nuestros labios han cogido la misma dirección, me apetece besarte, abrazarte, tenerte, tocarte, oír tu respiración, sentir los latidos de tú corazón... Que me digas con la mirada lo que con palabras no puedes. Quiero decirte esas cosas que solo a ti puedo confesar. Esas que solo tú puedes saber. ¿Has llegado alguna vez hasta el punto en el que estar con él ya es suficiente, cuando te mira y tú corazón se detiene por un instante?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario